martes, 26 de agosto de 2014

Un futuro que quiero en mi presente





     
        Vagas descalza en mis sueños, llenas espacios dentro de mi,
eres ese manto suave y delicado que envuelve mi dicha,
si me destapo de el, mi vida se vuelve muy fría, todo es difuso 
no encuentro salidas ni recorro caminos,
solo transito quemando los segundos con tus recuerdos.
Me espanta tu ausencia, no soporto la distancia, 
encarcelo mis proyectos si tu no estas en ellos,
me deshago formando ríos que siempre me llevan a tu mar,
formo nubes que lloraran tristeza 
cuando me de cuenta que te busco y no te encuentro. 
Estas y sin embargo me faltas, me hieres y ni lo sabes,
tomas tu escudo y lo pones frente a mis ojos,
es impenetrable, inmenso, infranqueable,
fortaleza que se construye de miedos y desconfianza,
y va destruyendo todo lo que esta delante de el,
es poderosamente inconquistable.
        Entonces como hago para cultivar nuestros suelos,
como comienzo a cosechar nuestra felicidad,
a sacar agua del poso de nuestros sueños, 
a construir nuestra casa de esperanzas,
a plantar nuestros bosques de ensueños,
a pastorear nuestras ilusiones.
        Amago a olvidarte 
y me devuelvo a recoger cada segundo que pase junto a ti,
me visto de esos momentos y salgo a caminar,
te imagino a mi lado, sonríes, eres hermosa,
tus pasos van guiando mi mirada,
tu cuerpo llena bodegas de deseos,
amortiguas mis besos en tus labios,
absorbes mis caricias en tu piel, 
tu sonrisa adorna cada instante 
lo hace magico e imborrable 
y se va guardando para siempre en mi memoria.
        Sera este mi futuro 
vivir solo para pensarte 
sin tocarte, sin besarte, imaginando caricias 
bordando ansias de que un día,
este futuro que tanto he pensado
se transforme en un presente realizado. 





Marcelo Romero Deriu








viernes, 22 de agosto de 2014

Te atreves a amarme







        Sabes que te amo desde hace mucho tiempo, 
que dejaría de respirar para que tu pudieras hacerlo,
bagaría en la oscuridad para siempre, para que tu vida fuera luz,
jamás descansaría para aliviar tu esfuerzo,
haría caminos para que siempre llegaras donde quieres ir,
construiría puentes para que cruzaras océanos de soledad
y así pudieras llegar a donde te espera mi corazón.
        Hoy necesito de ti, necesito tu abrazo, ahora te quiero
ya no soporto tu ausencia, quiero tomarte de la mano,
llevarte a pasear por la felicidad, abrir puertas de esperanzas
liberar sonrisas encarceladas, por miedo a después llorar.
No quiero perder más tiempo en esta vida sin ti,
pero la vida no tiene tiempo, es solo espacios vacíos
si tu no quieres compartirla conmigo.
        Tengo que seguir llorando?
no puedo descansar en tu pecho tan solo un instante ?
Es tanta la dicha que sentiría al hacerlo,
que el cielo dejaría de serlo, yo inventaría un para los dos,
donde pasaría el resto de la eternidad,
mirando como corres sobre la nubes alfombradas
con millones de colores inventados para ti.
        Déjame besarte muy despacio,
que mis labios rocen suavemente los tuyos,
sentir como tu pelo se enreda sobre mi cara
mientras mis brazos enlazan tu cintura.
Nuestros perfiles se rozan cuidadosos,
las mejillas se saludan temblorosas
suspiros que sacuden nuestro interior
respiración que no nos hace falta
ya no necesitamos aire, vivimos solo con amor.
        Es mucho anhelar querer algo así ?
es imposible siquiera soñar que algún día será realidad?
Ahora necesito de ti,  te lo he dicho mil veces,
no existe nada mas en mis deseos
no quiero un futuro, no existe sin ti,
tan solo un presente desesperado
que me tiene cada día mirando un horizonte muy lejano.
Y si me amaras?, si te decidieras a hacerlo,
si me dieras la oportunidad de llevarte de la mano?
si me dieras la oportunidad
de hacer realidad mi sueño?
Te atreves a subirte a la aventura de hacerlo?



Marcelo Romero Deriu


domingo, 1 de junio de 2014

Otra vez tu recuerdo





        A veces me quedo completamente en silencio, tomo aire
y me quedo muy quieto de la mano de tu recuerdo.
Como sería estar junto a ti?
Cierro los ojos y te veo, sonrisa de media luna creciente
con margenes de labios rojos perfectos.
Tu pelo es la cortina rubia perfecta 
que deja la ventana descubierta para mirarte desde lejos,
cae sobre tu pecho y desmorona mi fortaleza.
Y tus ojos, mezcla perfecta entre prados y desierto,
miles de colores inimaginables
que se encierran dentro círculos mágicos
y que me invitan a amarte para siempre.
        Mientras miro tu foto
mi imaginación se mese en tus largos aros de plata,
quiero perder el equilibrio,
caer hasta tus hombros,
mientras caigo, cantarte al oído todas esas canciones
que algún día te dediqué. Una vez sobre ellos, 
estar ahí por largo rato y bailar al ritmo de tu corazón.
Tomare un gran impulso y a la carrera saltaré hasta tu pecho,
quiero ver si la música que producen sus latidos 
en algún momento menciona mi nombre,
desde aquí lo escucho claramente.
Esa canción no está escrita para mi,
esa mirada penetrante y llena de brillo 
no busca cobijo dentro de mis sentimientos.
Mi sueño se desmorona y llora sobre tu imagen sin cesar.
Le encargo al olvido un lugar junto a el,
pero este se niega y me desconoce,
mis lágrimas que no paran 
van llenando de humedad constantemente 
cada uno de los momentos que, aunque pocos,
pase junto a ti y hoy significan más que mi vida. 
        Esas caricias clandestinas y llenas de nervios
que en pocos minutos formaron tal felicidad,
que creí que era un buen momento si debía morir.
Como no ser feliz, si los labios que me enamoraron, 
ahora estaban pegados a los míos,
si tu mano corría temblorosa por mi espalda
y las mías, acariciaban tu cuello. 
Tu respiración en mis oídos, la mejor melodía 
para acompañar nuestra primera cita romántica.
Esos minutos tal vez volverán, no lo se, 
pero nadie podrá arrebatarme esos recuerdos 
y tengo lo que me queda de vida 
para ser intimo amigo de la esperanza 
de pasar otro momento junto a ti. 



Marcelo Romero Deriu 

sábado, 31 de mayo de 2014

Como estás




        Hola, como estas ? ojalá como siempre lo soñaste,
acá todo es casi como antes, estamos tranquilos y te recordamos.
Extrañamos tu cara arrugada y tu mirada iluminada,
cada día que pasa nos seguimos vistiendo con tu ausencia,
echamos mano a tu recuerdo y, a vivir otra jornada.
        La luz es tan intensa como dicen ?
quien te esperaba a la llegada ?
ya has visto como nos miran desde allá ?
A nosotros todo nos sigue doliendo,
sentimos frio, decepción, estamos vivos.
        Como se hecha de menos tu trajín,
ese ánimo incansable que nunca se nos contagió,
como nos gustaría que te pusieras tu delantal otra vez,
para abrazarte fuertemente y que nuestras lágrimas
lo volvieran a ensuciar. Llenarnos las manos de tierra
hasta que solo se vieran nuestros ojos,
para que tu, pacientemente nos limpiaras y dijeras,
vayan a jugar otra vez.
        Ya no envuelvo mis pies con chalecos
para evitar ese intenso frio,
pero cada vez que puedo
se lo cuento a mi hijo provocando su sonrisa.
Hablamos mucho de ti,
trato de que sepa cuanto fuiste y seguirás siendo
para todos quienes te conocimos.
        Las tardes de Mate a su hora,
y tal y como nos enseñaste.
Ahora comprendemos que era el escenario perfecto
en el que te gustaba vernos junto a ti.
Tus historias no eran solo eso,
eran enseñanzas que se han vuelto armas
para enfrentar la vida sin tu presencia.
       Ahora me despido, debo seguir viviendo,
no como ahora vives tu, sino a la manera que duele,
sintiendo la falta que nos hacen,
solo cinco minutos más para decirte que,
has sido lo más valioso que pudimos conocer.



Saludos de todos Pichi


Marcelo Romero Deriu

jueves, 22 de mayo de 2014

Un adiós para el resto de mi vida




         Hasta pronto, fue breve y sin lagrimas y en que se convirtió,
en un adiós forzado sin el reencuentro tan anhelado.
         Te miro todos los días desde acá, cuando duermes, sonríes,
caminas y cuando miras al cielo, sigue mirando, puedo verte,
puedo leer en tus ojos y llegar a tu corazón, nada cambió en mi,
aún sigo enamorado.
Todo acá es precioso, quisiera compartirlo contigo.
Trato de llegar a ti mediante tus sueños, pero no es lo mismo,
no siento tus labios, no siento tus manos, ni el calor de tu cuerpo.
Te acuerdas de los lugares que visitábamos,
se que has ido a todos ellos y que lloraste por mi en cada uno.
Se que caminas sola y piensas mucho, estás triste, ya pasará.
Sigue tu camino, no puedo seguirte ahora,
pero te cuido en cada momento.
Ahora soy eterno por ti, encabezo tu legión,
amaino tus temporales, te cubro de la lluvia
y cada vez que puedo, le doy un vistazo a tu alma.
        Te quedé debiendo tantas cosas,
me falto tiempo para decirte mil palabras,
nos faltaron paseos junto al mar tomados de la mano,
llenar nuestro granero de besos,
para tener muchos inviernos abrigados,
cortar rosas en los prados mientras aplastamos la hierva
con nuestros pies descalzos.
Cambiaría este mundo en el que estoy si pudiera hacerlo,
por solo un día más junto a ti. Por una mirada tuya,
por escuchar tu voz, por enamorarte otra vez,
recorrerte despacio con mis manos,
invadir tus deseos con caricias
que te llenaran de conformidad.
Pero no puedo, ni siquiera puedo llorar,
no tengo lagrimas para hacerlo.
Cuando llegué quise hacerlo,
mas fue imposible aunque suplique de rodillas,
a cambio me ofrecieron mandarte un regalo,
algo tan mío que te acompañaría para siempre,
alguien que haría de tus penas alegrías
y domaría día a día la tristeza de tu corazón.
Cuida a nuestro fruto, disfruta mi regalo divino
ama a nuestra hija como yo te amo a ti.
Hasta pronto mi amor, nos veremos.

Mamá, mamá que pasa ?
nada hija, duérmete otra vez.
Era solo un sueño, un sueño muy hermoso.




Dedicado a Juanita, su hija y su gran amor.

Marcelo Romero Deriu