En este momento y de esta forma vuelvo a escribir,
pensaba no volver a hacerlo, sin embargo
acá estoy, tecleando letras y juntando ideas.
No puedo pasar por alto que acaba un año
y tal vez comienza otro, eso no lo se, es lo que se dice
es lo que creemos que pasa en esta fecha.
Y tu, terminas con el año o renaces con el nuevo ???
ni siquiera piensas lo que siento.
Solo quería una palabra, solo quería una sonrisa
imaginaba una caminata eterna de tu mano
quería sentir cada vez que pudiera, tu respiración,
pedir un deseo cuando viéramos una estrella caer,
conversar mirándonos a los ojos,
imaginar que eras mía
delatar mis manos cuando se acercaran a ti
enmudecer tu respiración con un beso desmedido
acercarme sin miedo, sin calcular la distancia
envolverme con tus brazos, ocultarme en tu misterio.
Pudiste ser tantas cosas, una paloma en mi cielo
un arco iris en mi horizonte, una cascada en mi río
nubes en mi aire, barcos en mi mar
hojas de mis arboles, medallas en mi pecho.
Pero, que eres ahora, en que te transformaste
cuanta luz desechas en el espacio
cuanta ternura te guardas y enmascaras
con mantos de indiferencia y desprecio.
Quise pasear de la mano junto a ti
jugando a no mojarnos con las olas.
Intente volar hacia la inmensidad para encontrar
un regalo que te hiciera feliz
una estrella que te acompañara y reemplazara mis ojos
para que nunca te sintieras fuera de mi vida.
Cuanto daño me puedes hacer
cuanta desdicha puedes sembrar
hasta que mi corazón te de la espalda,
que mis manos no te quieran tocar,
que mis ojos no te quieran mirar,
que no encuentre nunca mas
tu rastro en mi memoria. Como me duele pensarlo,
como se debe sentir no quererte a cada momento,
quien podrá contarme como estas,
quien podrá decirte que aún
y para siempre, en mi mundo estas.
Marcelo Romero Deriu
martes, 1 de enero de 2013
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